Ofreciendo mi Alabanza

Quiero seguir en tus caminos, mi Señor,
no me dejes desfallecer,
Mantenme en tu santo juicio.
Ayúdame a Permanecer en Tu Palabra y así permanecerás Tú en mí.
Han venido duras y fuertes tormentas a mi vida,
Y cuando quedan las heridas,
solo eres Tú que las sana
renuevas mi piel,
y me das nueva vestidura.
Hoy te amo más que ayer,
pero no tengo nada que darte,
sino mi alabanza,
mi vida,
lo que me pidas te lo daré,
pues Tú me lo has dado todo
Y nada es mío.
¿Que haría mi alma sin alabarte? Simplemente moriría de sed
Y ya no viviría más, sino que muerte súbita vendría a mi vida.
Y Tú, vida abundante quieres para tus hijos.
Dame del manantial de tu gracia,
Pues por tu misericordia estoy de pie.
Oh, mi Señor, Tu solo tienes la llave para entrar a mi corazón,
Sé que eres un caballero, pero para entrar en mí, no tienes que tocar la puerta, solo entra, mi Padre.
Y yo me sentaré a gozarme en Tu divina presencia.
Altagracia Valoy / 11-08-2009